SMOKING
Lo que prometía ser un descenso a toda velocidad por la calle terminó convirtiéndose en un insólito y estrepitoso aterrizaje directo sobre una terraza al aire libre. El ciclista, incapaz de controlar la inercia tras tomar la curva, atravesó la zona de seguridad directo hacia el área de mesas de un establecimiento comercial.
El impacto arrasó con sillas, sombrillas y utensilios en una violenta maniobra que dejó todo patas arriba en cuestión de segundos. Entre la confusión y el susto de los presentes, la escena demostró que las curvas cerradas y la alta velocidad nunca son una buena combinación cuando hay comensales de por medio.