SMOKING
Lo que comenzó como una subcultura en redes sociales ha saltado al asfalto de ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, generando un choque cultural inmediato. Los "Therians" —personas que sienten una conexión identitária profunda con una especie animal— han dejado de ser un fenómeno invisible para ocupar el espacio público. Sin embargo, su presencia no ha pasado desapercibida: escenas de jóvenes trotando en cuatro patas, aullando o usando máscaras artesanales han transformado la dinámica de los parques locales.
El fenómeno ha escalado de la curiosidad a la polémica nacional. Mientras los miembros de estos grupos defienden sus acciones como una forma de liberación y expresión de su identidad no humana, crecen las denuncias de transeúntes que aseguran haber sido perseguidos o intimidados por estas "manadas" urbanas. La intervención policial en algunos puntos críticos ha puesto sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿Es una manifestación de la diversidad o un problema de salud pública y convivencia?
El debate está en la calle:
Identidad vs. Conducta: ¿Hasta dónde llega el derecho a expresarse si este altera el orden público?
Seguridad: Las denuncias por presuntas agresiones plantean la necesidad de límites claros en el comportamiento en espacios comunes.
Rol del Estado: ¿Debe existir una regulación específica para estas nuevas tribus urbanas o se trata de una moda pasajera que la sociedad debe aprender a tolerar?
Lo que es seguro es que el fenómeno Therian ha dejado de ser un video de TikTok para convertirse en un desafío real a los códigos de convivencia ciudadana en Argentina.